¿Lo dijiste? Te amo… no quiero vivir sin ti… cambiaste mi vida… ¿Lo dijiste? Haz un plan, fíjate una meta… trabaja por ella. Pero ahora y cada vez más, mira a tu alrededor, vive a fondo… porque eso es todo… y podría desaparecer mañana.
domingo, 20 de noviembre de 2011
jueves, 3 de febrero de 2011
El peso de tus opciones...
A veces hasta la mejor de las personas toma decisiones precipitadas, malas decisiones, decisiones de las que somos conscientes que nos arrepentiremos a la mañana siguiente; bueno tal vez no del todo, porque por lo menos nos hemos lanzado pero… aún así algo en nuestro interior decide hacer una locura que sabemos que se dará la vuelta y nos morderá el culo, pero aún así, decidimos hacerlo de todos modos. Lo que quiero decir es que, recogemos lo que hemos sembrado, nos devuelve nuestros actos... es el Karma y lo mires por donde lo mires es un asco. De una forma u otra nuestro Karma nos obligará a enfrentarnos a nosotros mismos, podemos mirar al Karma a los ojos o esperar que nos ataque por la espalda. De un modo u otro nuestro Karma acaba encontrándonos. La verdad que los que somos precipitados tenemos más oportunidades de que la balanza caiga de nuestro lado. La realidad forma un peso más, las decisiones nunca son esperadas y completamente cierta, incluso dentro de nosotros. Por mucho que lo intentemos no podemos escapar de nuestro Karma, nos persigue hasta casa. En realidad no podemos quejarnos de nuestro Karma, no es injusto, no es inesperado, sólo iguala la balanza. Incluso cuando estamos a punto de hacer algo el Karma siente tentaciones de mordernos el culo, aunque nos da igual.
lunes, 31 de enero de 2011
Por que lo necesitamos...
La verdad es dura, la verdad es incómoda y a menudo la verdad duele. La gente dice que quiere saber la verdad pero ¿es cierto? La verdad es dolorosa, en el fondo no queremos conocerla, sobre todo cuando sabemos que nos afectará. A veces decimos la verdad porque es lo único que podemos ofrecer. A veces decimos la verdad porque necesitamos decirla en voz alta para poder oirla, otras veces la contamos porque no podemos aguantarnos y otras la contamos porque a alguien le debemos al menos eso.
sábado, 8 de enero de 2011
Sólo son... momentos.

Si que estás mirandome, y yo no puedo respirar, no puedo respirar cuando tú me miras, deja de hacerlo. Crees que deseo mirarte, que no preferiría mirarte a tí, cuando me encantas a pesar de todo?. Estoy casado, tengo resposabilidades. Pero tú no me vuelves loco, no me haces imposible sentirme normal y no hace que me ponga enfermo al pensar que alguien te toca con sus manos. Juro que daría lo que fuera para no mirarte. No mirarte más, no hacerlo por un momento. Es por eso que muchas veces por alguien estamos en el mismo sitio una y otra vez, las líneas de expresión del rostros reflejan esa alegría propia. Nos pasamos mucho tiempo lamentando, llorando e incluso pensando. La mitad del tiempo nos volvemos al pasado, la otra mitad intentando arreglar nuestro fututo. ¡Caput! Hemos gastado el 100% sin siquiera fijarnos en el presente. Personalmente no creo en Carpe Diem, aprovecha tu dia... como tampoco en el vaso medio lleno (cada uno estrucutra su vida como el es preciso) , mucho menos en el tarot o la lectura de manos, pero si recuerdo que una vez al dejarme seducir por una mujer que se freción a interpretarlas me dijo: "Tú eres libre, esa libertad te es propia. Avanzas, pero no miras atrás. Es tu peor defecto..." Y claro, por cierto que lo es, pero cuando amas, quieres y deseas no te vuelves a reparar nada. Se intencifica, inunda y embriaga. Te mira... sólo hace eso el amor... mirarte. Es como si nos tocara. Me gusta creer que sabes que estoy aquí. Es todo lo que consigues, eso es todo, momentos con la gente a la que amas. Y ellos seguirán adelante. Y querrás que sigan adelante. Pero aun así, eso es todo lo que consigues, momentos. Mmentos en que te miro.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)