
Nacemos, vivimos y morimos. A veces no en ese orden. Enterramos las cosas, para desenterrarlas otra vez. Así que si la muerte nos es el final ¿qué puedes dar por hecho? No puedes dar nada por hecho. La vida es lo más frágil, inestable e impredecible que existe. Sólo hay una cosa en la vida de la que podemos estar seguros, no acaba hasta que acaba. No seguir pensando que será o no será de la vida que elijamos ver, hay gente que se mata estando en vida y sigue como un cadáver andando por las calles; esas personas son las que alteran el orden natural del ser humano, los procesos internos todo. Más de algna ves hemos repetido en nosotros mismo: "Si la muerte tiene que venir por mí que sea ahora mismo, porque tengo una vida por delante y pienso aprovecharla al máximo". Pero ¿Cuánto nos dura esa convicción? A veces las sabemos aprovechar a veces no. Cuando el dolo es inmenso la vista pierde objetivos y metas. El dolor adopta formas diversas, una punzada, una leve molestia dolor sin más, el dolor con el que convivimos a diario, pero hay un dolor que no podemos ignorar, un dolor tan enorme que borra todo lo demás, y hace que el mundo se desvanezca, hasta que solo podemos pensar en cuanto daño hemos hecho, como enfrentarnos al dolor depende de nosotros. El dolor anestesiarlo, aguantarlo, aceptarlo, ignorarlo. Para algunos la mejor manera de enfrentarse a el es seguir viviendo. La mejor a mi parecer, avanzar como siempre.
El dolor solo hay que aguantarlo, esperar a que se vaya por si solo y a que la herida que lo a causado cicatrice, no hay soluciones ni respuestas sencillas, solo hay que respirar hondo y esperar a que se calme. La mayoría de las veces el dolor puede aliviarse, pero a veces llega cuando menos te lo esperas, te da un golpe bajo y no te deja levantarte, hay que aprender a aceptar el dolor, porque lo cierto es que nunca te abandona y la vida siempre lo acrecienta.
Y allá lejos volvemos a encontrar el camino y el alivio necesario, pero que va. Nuevamente a pasar por el empedrado camino a pies descalzos. La meta: salir, y si se vuelve a entrar se vuelve a salir. La vida no pasa y gira en nosotros formando un círculo el cual lo vamos adaptando mientras comprendemos.
El dolor solo hay que aguantarlo, esperar a que se vaya por si solo y a que la herida que lo a causado cicatrice, no hay soluciones ni respuestas sencillas, solo hay que respirar hondo y esperar a que se calme. La mayoría de las veces el dolor puede aliviarse, pero a veces llega cuando menos te lo esperas, te da un golpe bajo y no te deja levantarte, hay que aprender a aceptar el dolor, porque lo cierto es que nunca te abandona y la vida siempre lo acrecienta.
Y allá lejos volvemos a encontrar el camino y el alivio necesario, pero que va. Nuevamente a pasar por el empedrado camino a pies descalzos. La meta: salir, y si se vuelve a entrar se vuelve a salir. La vida no pasa y gira en nosotros formando un círculo el cual lo vamos adaptando mientras comprendemos.
"pues que el dolor venga" ya te pusiste españolao. me quedaría toda la ncohe contigo, pues quedemosnos(en españolao) las aventuras de robinson crusoe( en españolao) hay gente que tiene que morir para nacer.
ResponderBorrar:)
Que venga el dolor, yo quiero mi vida más que a nada. Pero hay ocasiones en las que nos preguntamos tantas cosas... Sería mejor no tener tantas preguntas, pienso que de ahí nace la tristeza... De una asquerosa respuesta.
ResponderBorrarTe amo!